Descripción
Tus primeros negocios. Disfruta del dinero desde el principio
Cada vez hay más personas que nos incitan a iniciar nuestro propio negocio en Internet, que nos recuerdan, que si no tienes web y no estás presente en las redes sociales, es que no existes. Nos dicen que la Globalización terminará con muchas empresas y que debemos ser plenamente digitales. Pero, siguen existiendo buenas oportunidades de negocio a tu alrededor, sin salir de tu casa, sin abandonar tu barrio.
Todos tenemos amigos, familiares y vecinos que tienen necesidades, necesidades que nadie cubre y por las que terminan recurriendo a Internet. Buscan allí porque nadie cercano se fija en ellas ni piensa en cómo ayudarles. Internet solo es la consecuencia de muchas carencias personales y para mucha gente, es la última alternativa que tienen: Ver si a alguien «allí fuera» se le ha ocurrido como subsanar su problema.
Sin embargo, estas personas no recurrirían a Internet si hubiera otras personas que les dieran una solución cercana, local, basada en la confianza, la responsabilidad y la calidad de servicio. Porque siguen prefiriendo ver caras conocidas y las personas mayores, más.
Hacemos cosas todos los días que tienen valor para muchas personas, pero no nos damos cuenta. El camino que seguimos para ir al trabajo, nuestra experiencia en un campo concreto, nuestras habilidades personales, todo sirve para algo y nos podría servir para prestar servicios a nuestro alrededor que nadie más preste.
Una empresa necesita una estructura porque presta servicios regulares, es decir, todos los días, todas las semanas o todos los meses. Necesita una garantía de beneficio y por eso, muchas veces, ni siquiera aprovecha los beneficios estacionales ni cubre el exceso de demanda cuando esta se presenta.
Se puede ganar dinero sin apenas trabajar porque siempre hay gente dispuesta a pagar lo que sea necesario para salir de un atolladero; porque las personas somos cómodas y caprichosas; porque compramos compulsivamente; porque dependiendo del día y de la hora, compramos un producto o no; porque somos contradictorias y se nos olvida que los humanos somos así y por tanto, siempre podemos obtener un beneficio de ello.
Un producto o servicio vale más, si lo prestas excepcionalmente, que si alguien te paga por hacerlo todos los días. Además, las personas estamos dispuestas a pagar más en función de si cubres una necesidad que es básica para ellos, o no.
Con 12 años ya ganaba 300 euros al mes dando clases. En la Universidad doblé esa cifra sin hacer nada. Pronto comprendí que un producto valía lo que tú quisieras si le cambiabas el envoltorio y el envase. El dinero está donde los demás no miran. En la era de la Globalización, tus primeros negocios están donde tú vives.
¡Optimiza tus ingresos!
Solo tienes que reconocerlos y aprovecharlos, de modo que, haciendo poco más de lo que ya haces, puedas obtener ingresos sin matarte.
Porque si tienes que trabajar mucho, ya no mola.
Todos queremos vivir bien, ¿no?
Contenido del libro
- Introducción
- Necesidad y empatía
- Sigue tu rutina
- Inviertes en ti mismo y lo ofreces
- Aprovecha la ubicación
- Negocios ocasionales
- Negocios periódicos
- La era de la tecnología
- Quien cierra, quien abre
- Aprovecha los cambios
- Zonas de aprovisionamiento
- La Administración te ayuda
- Productos de primera necesidad
- No acumules stock
- Ahorro energético
- Optimiza tu tiempo
- Recomendaciones
