Soy escritor de vocación desde muy pequeño. Siempre me han gustado las buenas historias, pero sobre todo, que se conociera la verdad, que fuera posible escuchar todas las versiones de una misma historia.
Siempre he defendido a los débiles, a aquellos que nadie protegía o a los que tenían miedo. Por hacerlo, en el instituto llegaron a amenazarme de muerte. También fui delegado de clase y me enfrenté a castigos injustos. Fui conductor de ambulancias en la Cruz Roja y trabajé recogiendo heridos en accidentes de tráfico, en reyertas callejeras y trasladando enfermos. He seguido a hombres que amenazaban a mujeres por la calle, esperando a la policía para explicarles lo que había sucedido.
Si queremos una sociedad de la que sentirnos orgullosos, debemos dejar hablar a los que piensan diferente aunque no estemos de acuerdo con lo que dicen. Obligar a los que no opinan como nosotros a callarse y desaparecer de escena es convertir la democracia en una dictadura y eso es, sin lugar a dudas, un abuso, sin importar quien lo practique.
Vivimos en una sociedad donde existe una dictadura de "lo políticamente correcto". Ya no se puede opinar ni decir nada que pueda sentar mal a un colectivo y precisamente por eso, es necesario abrir el debate. Importunar a otros es un derecho que tenemos, un derecho que ya reconocían Sócrates, Platón o Aristóteles, el derecho de decir en voz alta que la solución impuesta por algunos perjudica a muchos y a exigir una solución más justa y ecuánime.
Decía Albert Einstein que la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Mi objetivo es precisamente denunciar aquellas situaciones de la sociedad que "no funcionan", importunando a quien sea necesario para abrir un debate y evitar una fractura social.
Cada uno de mis libros representa un tema de dolorosa actualidad que necesita ser atendido urgentemente. No espero que opines como yo, solo aspiro a mostrar otras aristas del problema que no están siendo valoradas ni tenidas en cuenta, pero que a largo plazo tendrán nefastas consecuencias para toda la sociedad en su conjunto.
Álvaro de Bazán y Olavarrieta
Elige una mujer que merezca la pena
En las relaciones de pareja, encontrar a la mujer adecuada puede llenar tu corazón de felicidad y serenar tu mente. Pocas cosas pueden traerte más satisfacción que disfrutar de la compañía apropiada. Pero del mismo modo, elegir a la persona equivocada puede arruinarte la vida.
El infierno en la tierra existe y una desafortunada relación puede convertirse en tu peor pesadilla. Las Reglas del Anillo te permitirán elegir a la persona adecuada desde el principio, ya sea para pasar una noche con ella o para formar una familia; y las Reglas de Tarzán, los principios básicos de supervivencia de los hombres, te ayudarán a cuidar de ti y de tu relación una vez te hayas decidido por alguien.
Los hombres de este tiempo nos hemos ablandado. Hemos permitido que las mujeres nos dijeran cómo debíamos de ser, hemos soportado sus críticas hacia nuestra masculinidad y hemos tolerado su soberbia cuando se erigieron en nuestros jueces, como si el criterio de la naturaleza pudiera ponerse en duda.
Podemos concluir sin riesgo a equivocarnos, que en el último millón de años hemos sido creados y esculpidos por la naturaleza hasta hacernos tan perfectos como para dominar la Tierra y abatir a todos nuestros enemigos naturales.
Sin embargo, en apenas veinte o treinta años, las mujeres han intentado convertirnos en todo aquello que la evolución, en un millón de años, no lo consideró adecuado. Solo por eso, ya deberíamos plantearnos seriamente que es lo que está pasando en nuestra sociedad y si dichos cambios son buenos o malos para nosotros, los hombres.
Sin duda alguna, te conviene leer este libro.