Soy ingeniero en informática y experto en energías renovables. Desde muy pequeño empecé a dar clases partículares de matemáticas para ganarme la vida y con doce años, ya ganaba 120 euros al mes, lo que hoy serían 300 euros aproximadamente. Daba clases por la tarde y me levantaba a las cinco de la mañana para estudiar.
Pero mi mundo cambió cuando llegué al instituto y me enseñaron verdaderas matemáticas. Los límites o la tendencia natural de las cosas; la estadística o la probabilidad de que algo sucediera; y la combinatoria, o todas las posibles combinaciones y resultados de un problema. Gracias a la probabilidad aprobé el examen de acceso a la universidad (debido al escaso tiempo que tuve para prepararlo).
Más tarde, ya en la Universidad aprendí el modo de ingresar 600 euros al mes sin trabajar, actuando solamente de intermediario y vendiendo lo que otros producían.
Otro mundo volvió a abrirse ante mis ojos cuando en clase de economía me enseñaron que "Un producto valía solamente lo que el cliente estaba dispuesto a pagar por él". Pronto entendí que una pastilla de chocolate en Mercadona podía valer dos euros y la misma pastilla, cuatro veces más en un supermercado gourmet con solo cambiarle el papel.
Entre mis habilidades está el ser una persona disciplinada, autoorganizada, que sabe optimizar el tiempo, maximizar los beneficios y llevar múltiples proyectos a la vez. Y precisamente por eso, pretendo desarrollar una serie de libros relacionados con los negocios, el tiempo, la organización y la gestión, que son tareas que a la mayoría de personas les arruinan la vida.
Espero que mis libros te resulten interesantes. En cualquier caso, no esperes que te cuente lo que otros ya te han dicho, porque para eso, ni tú necesitas leerlos ni yo escribirlos.
Juanjo Atienza Caballero.
Tus primeros negocios. Disfruta del dinero desde el principio
Cada vez hay más personas que nos incitan a iniciar nuestro propio negocio en Internet, que nos recuerdan, que si no tienes web y no estás presente en las redes sociales, es que no existes. Nos dicen que la Globalización terminará con muchas empresas y que debemos ser plenamente digitales. Pero, siguen existiendo buenas oportunidades de negocio a tu alrededor, sin salir de tu casa, sin abandonar tu barrio.
Todos tenemos amigos, familiares y vecinos que tienen necesidades, necesidades que nadie cubre y por las que terminan recurriendo a Internet. Buscan allí, porque nadie cercano ha pensado cómo ayudarles. Internet solo es la consecuencia de muchas carencias personales y para mucha gente, es la última alternativa que les queda cuando no saben cómo resolver su problema.
Aprovecha las oportunidades que te brindan, de modo que, haciendo poco más de lo que ya haces, puedas obtener ingresos sin matarte.
Porque si tienes que trabajar mucho, ya no mola. Todos queremos vivir bien, ¿no?